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El
Evangelio de Judas
¿Desde cuándo se conoce el texto?
Aunque el manuscrito todavía
debe ser autentificado, probablemente es un texto del IV
o V siglo, una copia de un documento anterior, redactado
por la secta gnóstica de los Cainitas.
Puede ser una copia del «Evangelio de
Judas» citado por san Ireneo de Lyón en
su obra «Contra las herejías», escrita en torno al año
185.
Cronología del texto:
1970: Un antiguo
papiro o manuscrito, conteniendo el Evangelio de Judas,
es encontrado por locales cerca de El Minya,
Egipto.
1978: El códice es
vendido a un anticuario egipcio de El Cairo.
Mayo 1983: El
anticuario egipcio ofrece en venta el códice a un grupo
de expertos en Ginebra, Suiza. El precio es demasiado
alto.
Feb/Mar 84: El
anticuario egipcio pone el códice en venta en Nueva York,
sin resultado; pone el códice en la caja de seguridad de
un banco en Hicksville, N.Y., donde permanece por 16
años
Abril 2000: Frieda Nussberger-Tchacos,
anticuaria de Zürich, Suiza, compra el códice.
Abril 2000: La
Biblioteca Beinecke Rare Book and Manuscript de la
Universidad de Yale verifica el códice que contiene el
Evangelio de Judas, pero decide no comprarlo.
Sept. 2000: Tchacos
inicia el proceso de venta del códice a Bruce Ferrini,
un anticuario de Akron, Ohio.
Feb. 2001: La venta
no se concreta. Tchacos recupera el códice y lo
transfiere a la Maecenas Foundation for Ancient
Art , Basilea, Suiza.
Julio 2001: El
presidente de la Maecenas Foundation , Mario
Roberty pide al experto en Copto:
Rodolphe Kasser que lidere la transcripción y
traducción del códice del Copto; mientras que la
conservadora Florence Darbre es la
responsable de las tareas de preservación del códice.
Ago. 2004: El
Gobierno Egipcio acepta la donación del códice al Museo
Copto de El Cairo. El códice retornará a Egipto una vez
que haya sido exhibido al público.
Ene. 2005: El
análisis de radiocarbono del papiro y el cuero del
códice realizado por la Universidad de Arizona, señalan
que el documento data de entre el año 220 y 340 después
de Cristo.
Ene. 2006 El
análisis de la tinta realizado por McCrone Associates
Inc., Chicago, muestra que la misma, contiene
componentes que datan de los siglos III y IV.
Feb. 2006: Imágenes
Multiespectrales (MSI) un proceso utilizado para
determinar la naturaleza y modificaciones de textos
antiguos, conducido en Suiza por Gene A. Ware del
Papyrological Imaging Lab de Brigham Young University,
descubre que el papiro sobre el cual el códice fue
escrito es similar por su forma a otros papiros antiguos
analizados con esta tecnología. Ware concluye que las
características del códice obtenidas a través del MSI
son consistentes y responden a un documento egipcio de
origen remoto, auténtico.
Feb. 2006: Media
página faltante del Evangelio aparece en la ciudad de
Nueva York. Es fotografiada, transcripta y traducida.
Abril 2006: Las
páginas del Códice son develadas públicamente por
primera vez en la sede central de la National Geographic
Society en Washington, D.C.
TEXTO COMPLETO DE EVANGELIO
DE JUDAS ISCARIOTE
TEXTO COMPLETO DE EVANGELIO DE JUDAS
ISCARIOTE
(Según una versión procedente de la
traducción realizada por National Geographic) El evangelio de
Judas (que se hara publico el 06 de Abril) Estando Jesús reunido
con sus Discípulos, le preguntó Santiago: "Maestro, ¿qué debemos
hacer para comprender mejor su Mensaje". El Maestro dijo:
"Alrededor del Sol, hay muchos Planetas y cada uno de ellos
ocupa su lugar y su distancia entre ellos y el Sol y entre los
demás Planetas; así vosotros deberéis ocupar vuestro lugar y
distancia alrededor del Sol, procurando no estar ni demasiado
cerca, ni demasiado lejos.
Y entre Ustedes, mis discípulos, esto debe ser en equilibrio,
permitiendo así, como los Planetas, que cada uno reciba
únicamente que necesite para su propia sobre vivencia; habiendo
concordancia en "la Luz que viene del Sol y Luz que viene del
Padre".
En este momento interrumpe Judas y le dice: "Maestro, sabemos
que Usted es el Enviado del Padre, pero a nosotros ¿Quién nos ha
enviado?".
Contesta el Maestro: "Mi Padre me ha enviado a Mí para enseñar a
vosotros; mi Padre los ha enviado para que me escuchen". La
Parábola de quien da y de quien recibe, es semejante a una
semilla que cae en la tierra, nace, crece y fructifica y su
fruto le es dado a quien sembró la semilla; así como Yo hago de
mi Padre, vosotros también deberéis hacer "la Voluntad de mi
Padre, porque con vosotros somos UNO".
Dice Judas: "Entendido, Maestro, pero,... si yo hago lo que
Usted me enseña, ¿ya lo es todo?".
Responde el Maestro: "Lo que Yo te enseño es para que tú lo
vivas y así puedas llegar como Yo he llegado, a hacer "la
Voluntad de mi Padre".
Judas, mostrando un poco de impaciencia, vuelve y replica: "Yo
estoy
haciendo lo que Usted me enseña, ¿indica esto que ya soy UNO con
Usted?". Contesta el Maestro: "Nosotros somos UNO, como mi Padre
es UNO conmigo, pero tú no puedes todavía hacer lo que Yo
hago,.. Porque el Sol alumbra a todos sus Planetas, pero los
Planetas, ni aún todos reunidos, podrían dar ni una décima
parte de Luz hacia el Sol; por eso es necesario que vosotros os
convirtáis en vuestro propio Sol, en vuestra propia Luz, y así
alumbrándose y alumbrando a otros, le corresponderíamos con
nuestra Obra a mi Padre que me ha enviado".
"Porque, sepan Ustedes, que las tinieblas no son más que partes
que no están integradas ni con "la Voluntad" de quien me envió.
Las tinieblas están en quien tiene parte con ellas, por eso hay
que dar a la tierra lo que es de la tierra; a las aguas lo que
es de las aguas; al aire lo que es del aire; al fuego lo que es
del fuego y a lo que es de EL
"Así, vosotros comprenderéis que ni siquiera estas carnes que
tenemos, estos huesos que tenemos, esta sangre que tenemos, esta
mente que tenemos, nos pertenece; sólo nos pertenece, por
herencia de mi Padre, la Luz que os doy con mi Palabra. Por eso
he dicho «Que la tierra y los cielos pasarán, más mi Palabra no
pasará»".
"Porque la Palabra me la ha dado mi Padre para que ELLA lleve la
Luz que a vosotros os falta y puedan ser UNO conmigo, y YO seré
UNO con mi Padre".
Continuando, el Maestro dice a sus Discípulos: "¿Qué creen
Ustedes que
debemos hacer para que el mundo nos comprenda?". Cada uno de
ellos emitió su criterio. Judas replicó: "Yo creo que el mundo
poco a poco entenderá cuál es nuestro propósito".
El Maestro, dijo: "Judas, tú lo has dicho, pero dime ¿cuál es
nuestro
propósito?".
Judas guardó silencio. El Maestro volvió a interrogar: "Judas
Iscariote,
¿cuál es nuestro propósito?".
Judas, levantando la mirada, le dijo: "Señor,... pienso que
nuestro propósito es enseñar a la gente a hacer la Voluntad de
quien le envió".
El Maestro, mirando las estancias que habían a su alrededor,
dijo: "Un rebaño de ovejas no obedecen a su dueño porque sean de
él, porque él las ha pagado con sus denarios; obedecen a su
pastor porque él se hace amigo de ellas, cuida de ellas, les da
alimento y las defiende del lobo".
"Así vosotros deberéis tener vuestro rebaño, cuidar de él,
defenderlo de los lobos, más comprendedme, Judas, ese rebaño no
os pertenece, no lo habéis comprado, porque él pertenece a quien
me envió".
"A ese rebaño debéis alimentarlo. El día que os propongáis dar
alimento a
vuestras ovejas, no llevéis en vuestra mano el látigo, llevad
alimento, así
este rebaño entenderá que os preocupáis de alimentarlo; mas
cuando sepáis que cerca de vuestro rebaño anda el lobo, salid y
llevad en vuestra mano el látigo para espantarlo de las ovejas;
y llevad espada para que os defendáis, si fuese atacado".
Replica Judas, y dice: "He comprendido, ... pero todo el mundo
no está en este rebaño".
Contesta el Maestro, y dice: "En una selva nacen muchos árboles
de la misma especie, unos crecen demasiado y sobresalen de los
otros; otros escasamente nacen, pero entre todos componen una
selva".
"Así vosotros deberéis comprender que hay que crecer sobre los
demás en Espíritu sin que con esto estemos separando los de
menor crecimiento; sólo hace la Voluntad de mi Padre el que ha
crecido y no se deja dar sombra de los demás".
Dice Judas: "Entendido, pero, ¿cómo sé si he crecido lo
necesario para ya
hacer la Voluntad de mi Padre?".
Replica el Maestro: "La Luz se identifica por borrar las
sombras. Las sombras se identifican opacando la Luz".
"Así vosotros comprenderéis que la Verdad es mi Padre. Cuando la
hayáis encontrado, Ella no os dejará sombras ni en vuestras
mentes, ni en vuestros corazones, por lo tanto, comprenderéis
que YO SOY LA LUZ".
"El que esté conmigo y me tenga a Mí, no andará a oscuras y así
habrá
comprendido que, en la selva, es el árbol que no recibe sombra
de los
demás".
"Recuerden que el viento sopla y mueve las ramas y las hojas del
árbol y
sólo desprende las que estén maduras o secas; así ese árbol
queda
despejado".
"Así vosotros comprenderéis que el viento debe llevarse de
Ustedes todo lo inútil, lo que no sirve, para que seáis
purificados de todas las inmundicias que recogéis de la tierra".
Estando el Maestro con sus Discípulos parados frente al lago
NAGAFEC, dijo: "Los peces nadan con suma perfección, pero no
pueden volar, ni tampoco caminar".
Se acerca Judas y le dice: "¿Qué quieres decir con esto?".
El Maestro contesta: "Hijos míos, el hombre es el Rey, por lo
tanto, debéis aprender a caminar".
Judas le dice: "Pero nosotros sabemos caminar".
Contesta el Maestro: "Vosotros camináis porque Yo os he
enseñado, porque YO SOY EL CAMINO, nadie llega al Padre sino
por Mí".
"También vosotros deberéis aprender a nadar como los peces".
Judas dice: "Es muy difícil hacerlo".
El Maestro vuelve y observa el lago y dice: "El lago está
tranquilo, sólo lo
salpica el viento cuando sopla; la vida es un lago que debe
permanecer tranquilo; si lo salpica el viento peligra el
nadador. Por eso es que tú ves
muy difícil nadar como los peces; aunque el lago se salpique por
el viento,
el pez, en su interior, está tranquilo".
En ese momento el Maestro miraba a los aires y veía a las aves
volar y dijo: "¡Conque perfección vuelan las aves!, así vosotros
también deberéis aprender a volar como ellas".
Judas lo interpela y dice: "Usted nos está hablando de cosas que
para
nosotros son demasiado difíciles". El Maestro le dice: "Judas,
tú aprenderás estas cosas para que cuando Yo vaya a mi Padre tú
las hayas hecho y las enseñes a quienes crean en Mí".
"Te digo que el hombre debe volar como las aves, porque el
hombre es
Espíritu y el reino del Espíritu no está en la tierra".
"Todo lo que os digo hoy, Ustedes no me entienden, porque
vosotros habéis creído en Mí y estas cosas las hago Yo por
Ustedes, pero cuando Yo vaya a mi Padre, mi Padre iluminará
vuestro entendimiento para que vosotros hagáis por la Humanidad
lo que Yo he hecho por vosotros, y así se cumplirán las
Escrituras y la Palabra de «Quien esté conmigo y escuche mi
Palabra, también estará con EL que me envió y recibirá su Luz»".
"Por lo tanto, os digo a vosotros, mis hermanos, que la muerte
cuando llega desprende el Alma de la materia y así el Alma no
piensa más en la materia, porque para ella ya no existe; piensa
en EL que la envió, espera en EL, confía en EL. "Por lo tanto,
vosotros que habéis creído en Mí y escucháis mi Palabra, debéis
despojaros de lo que no os corresponde para que en Espíritu os
elevéis al seno de mi Padre".
Replica Judas: "De lo que tenemos aquí, ¿qué no nos
corresponde?".
Contesta el Maestro: "Ya os he dicho que ni vuestros huesos, ni
vuestras
carnes, ni vuestros padres, ni vuestros hijos, ni lo que habéis
aprendido de
vuestros antepasados os sirve, ni os corresponde".
"Sólo la Palabra que ha abierto las puertas de vuestro Espíritu
y os ha llevado a beber de la fuente de la Sabiduría, será la
que os conduzca por lo desconocido; lo que no conoce vuestra
mente, ni vuestro yo, porque ellos no podrán llegar donde
Ustedes, como Espíritu, han de llegar".
Estando el Maestro con sus Discípulos en casa de Marta, les
dice: "Os voy a enseñar a vivir como el aire, como la tierra,
como las aguas y como el fuego".
Se acerca Judas y le dice: "Maestro, ¿no será conveniente que
estas cosas se hagan en otro lugar?".
El Maestro le dice: "Judas, nosotros somos UNO SOLO, hoy hacemos
estas cosas aquí, tú más tarde las harás en un lugar secreto
para que no se profanen, orque.... ¿qué sacamos con darle de
comer a un cerdo en un alfaro nuevo?; ensucia la comida y
ensucia el alfaro".
"Para vosotros la Palabra es alimento, por lo tanto, os digo:
«Aprended de Mí para que enseñéis textual como os enseño»".
Se dirigió a todos y dijo: "Vosotros veis la tierra quieta,
mas ella gira
alrededor de la Vida, que es el Sol".
"Nosotros estamos aquí quietos como la tierra, pero
espiritualmente no
estamos quietos; estamos girando alrededor de la Vida, por lo
tanto, en
estos momentos somos la Tierra que da alimento a la Vida que es
el
Espíritu".
Se detuvo un momento y dijo: "Todos nosotros, en este momento,
somos el Aire, porque nos despojamos de una materia que es
tierra y volamos por los aires con la libertad del
Espíritu....."
Guardó un poco de silencio y dijo: "Nosotros todos, en este
momento, somos el Agua, porque nos hemos convertido en la
fuente eterna del Espíritu; de ella bebemos para nutrir el
cuerpo y calmar la sed del Alma....".
Guardó un poco de silencio y dijo: "Todos nosotros, en este
momento, somos un Fuego abrasador, porque nos hemos convertido
en el Fuego del Espíritu que a todos nos devora, nos limpia y
nos purifica".
"Así, queridos hermanos, nuestros cuerpos y nuestro Espíritu se
integran
para prepararnos hacia la Resurrección".
Le dice Judas: " Maestro, nosotros sabemos que todo lo que Usted
hace es para que nosotros también lo hagamos, pero.... ¿cuándo
lo podemos hacer?".
El Maestro le dice: "Todos vosotros sois UNO conmigo y estas
cosas podéis hacer, pero hoy no las hacéis porque Yo estoy con
vosotros".
"Cuando Yo vaya a mi Padre, vuestro Padre vendrá a vosotros y
seréis como Yo y haréis todas estas cosas y muchas más".
Contesta Pedro y le dice: "Maestro, Usted resucita muertos, cura
leprosos, saca demonios de los poseídos, ¿por qué no nos enseña
a hacerlo?".
El Maestro contesta: "El Discípulo no es más que su Maestro,
pero es justo que aprenda lo que se le enseña".
"Una medicina no es más que la enfermedad, pero, por la gracia
de Dios,
cura".
"Vosotros erais muertos que Yo resucité; erais leprosos que Yo
sané; erais poseídos de demonios que Yo os saqué; erais ciegos y
Yo os puse a ver; erais sordos y Yo os di oídos; andabais a
oscuras y Yo os he dado la Luz".
Dice Judas: "Maestro, y ¿cómo hacemos para que el mundo nos crea
lo que nosotros hemos vivido, lo que nosotros hemos visto, como
testimonio?".
Dice el Maestro: "Dos higueras nacen en el huerto, una de ellas
no da
frutos, la otra da muchos frutos; ¿a cuál de las dos se acerca
el que tiene
hambre?".
"Así vosotros debéis hacer, dar buenos frutos para que el que
tiene hambre llegue donde vosotros a alimentarse de vuestros
frutos".
Dice Judas: "Maestro, entendido, pero tengo dudas de mí mismo,
pienso que el día que esté solo, lejos de su presencia, no lo
pueda hacer".
Contesta el Maestro: "Antes de que Yo me retire, tú tienes que
haber
muerto".
Contesta Judas, diciendo: "Pero por su Gracia yo he resucitado
de entre los muertos".
Y dice el Maestro: "Sí, así es, pero necesitas morir nuevamente,
y para esto es necesario que tú te dediques a eliminar tus
sombras; a eliminar lo que has sido; a eliminar lo que otros han
pensado de ti y tú has creído; a
eliminar tus pensamientos que son los que te alejan de la
capacidad que ya
tienes por mi Gracia".
Estando el Maestro reunido con los Discípulos, les dijo: "¿Quién
de vosotros me dice lo que debemos hacer en el día de mañana?".
Unos opinaron: "En el día de mañana estaremos en el Templo";
otros: "En el día de mañana estaremos en ayuno".
Dijo el Maestro: "El Hijo del Hombre es como el Sol, al que
tiene frío le da calor; es como las nubes, donde hace falta
lluvia, lleva el agua; es como la madre amorosa, cuando el hijo
tiene hambre, le alimenta".
"Así pues, el día de mañana estaremos dando de comer al
hambriento, dando de beber al sediento, dando calor a quien
tiene frío, para que se cumpla la Palabra: «Que todo lo que está
bajo el Sol, ha sido creado por el Señor y sólo EL velará por
sus criaturas e hijos»".
"Por eso os digo que si no tenéis una ofrenda para Dios, velad
primero que si alguien ha tenido hambre y no le disteis de
comer; ha tenido sed y no le disteis de beber; ha tenido frío y
no le disteis abrigo. Esa ofrenda que llevas, aún no la
presentes todavía, porque sería inútil dar a Dios una
ofrenda que se la hemos negado a nuestro hermano".
Replica Judas y le dice: "Maestro, pero la Ley de Moisés nos
enseña a amar a ios sobre todas las cosas y Usted nos manda a
servir primero al hombre".
Y el Maestro contestó: "¿Qué Padre justo y sensato se sentaría a
la mesa a comer, si sus hijos tienen hambre".
"Así mismo es el Padre: esto nos hace entender la trascendencia
que tiene
para nosotros la Vida que llevamos, cómo la vivimos, cómo nos
comportamos"
Salió el Maestro al campo con sus Discípulos y en el camino le
salían muchas ersonas a consultarle, otros le seguían.
Cuando llegaron a la cima del Monte EHOS, el Maestro se detuvo y
miró a la ultitud y dijo a sus Discípulos: "Estas gentes buscan
curar sus males".
Mandó que se sentasen y empezó a hablarles.....
Pasaron las horas y Pedro se le acercó y le dijo: "Maestro,
estas gentes
buscan ser curadas y ya es tarde y son muchos".
El Maestro guardó silencio y continuó hablándoles...... Pedro se
acercó a Judas y le dijo: "El Maestro dijo que estas personas
necesitaban ser curadas, es tarde y son muchas".
Judas se acercó al Maestro y le dijo: "Maestro, se hace tarde y
los enfermos son muchos".
El Maestro le miró y le dijo: "Judas, cuando tú tienes hambre,
buscas pan
para alimentarte; cuando tienes sed, buscas el agua para calmar
tu sed".
"Así la Palabra del Hijo del Hombre es el Pan que calma el
hambre, es la
fuente para calmar la sed".
Replica Judas y dice: "Maestro, eso yo lo entiendo, pero ellos
tienen
enfermedades, muchas de ellas inmundas". Replica el Maestro:
"Quien come del Pan y bebe el Agua de la Vida Eterna, nunca
volverá a tener hambre ni sed y sus males desaparecerán de él,
porque tiene en su interior la Gracia que la Palabra le ha
dejado...."
"Quien tiene un cultivo de trigo, primero retira las malezas,
posteriormente, le pone riego, no sea que con el riego se
alimenten también las malezas".
"Así el Hijo del Hombre, primero retira las malezas del Pueblo
y, posteriormente, le da a tomar de la Fuente de Vida que le
curará todos los males".
Dice Judas: "Maestro, lo entiendo, pero se hizo tarde, es
necesario regresar porque la noche nos hace difícil el camino".
El Maestro contesta: "La noche se ha hecho para el descanso,
pero el Hijo del Hombre, en las noches, vela por su Pueblo".
"Así que vosotros, mis Discípulos, estaréis conmigo en vela para
que estos
chiquititos puedan descansar en paz".
Dice Judas: "Maestro, todos estamos lejos de los lugares de
descanso,
estamos en el campo".
El Maestro contesta: "Hijo mío, lo único que necesitas para
descansar bien es estar en Paz....".
"Porque,.... ¿qué sacas con estar en el lugar de tu descanso, si
no tienes
Paz?, aquí estamos en Paz, por lo tanto, lo único que
necesitamos es descansar".
Se acerca Judas a los demás Discípulos y les dice: "El Maestro
ha ordenado que descansemos aquí esta noche y no regresar a
nuestros lugares".
Los Discípulos todos opinaron que era necesario hablar con el
Maestro y
regresar a los lugares de destino.
Se acercaron al Maestro y le dijeron: "Maestro, estamos en el
campo, hace frío y somos mucha gente".
El Maestro les dice: "Hijos míos, si vosotros estáis conmigo,
debéis estar
con mis Hermanos, (señalando a la multitud)".
"A vosotros os es fácil regresar a vuestro destino, conocéis el
Camino y Yo os he enseñado a andar a oscuras, mas a estos
pequeñitos, no.".
"El frío que hace aquí, sólo nos hace sentir las carnes; el
hambre que hace
aquí, sólo nos hace sentir una necesidad; pero la Palabra nos
une con el Padre".
"Así se cumplirá la Palabra que dice: «Quien tiene la Palabra,
nada le hace
falta porque en Ella está contenido el alimento y la medicina»".
"Hijos míos, cuando el cuerpo descansa en paz, el Alma nos
reconforta y en este momento, mi Alma es su Alma".
Yendo Jesús con sus Discípulos hacia Cafarnaum, les dijo: "Hijos
míos, este camino nos llevará a un lugar muy distante de aquí".
Se acerca Pedro y le dice: "Maestro, ¿cuál es la finalidad de
este viaje?".
El Maestro le contesta: "Pedro, iremos a predicar la palabra a
nuestros
hermanos que, como vosotros, anhelan conocerme y conocer a quien
me envió".
Se acerca Pedro y le dice: "Maestro, ¿es que en Cafarnaum está
quien le
envió?".
Contesta el Maestro y dice: "Quien me envió está aquí con
vosotros. EL ES LA VERDAD. Yo os digo a vosotros, hermanos, que
la VERDAD y la PALABRA son la misma cosa, pero es más fácil
conocer la Palabra que conocer la Verdad. La Palabra se oye y
parte de ella se comprende, más la Verdad no se puede oír, ni se
puede ver porque es la Luz que ilumina nuestro Espíritu; en ella
está la Verdad. Yo os enseño la Palabra, más mi Padre les
enseñará a conocer la Luz, porque EL ES LA VERDAD".
Dice Judas: "Maestro, todos nosotros le acompañamos donde va a
predicar y le aprendemos sus enseñanzas, pero, ¿no sería mejor
que las gentes vinieran a nosotros y no nosotros ir a las
gentes?".
Contesta Jesús: "Las aves de rapiña y los zorros duermen en sus
cuevas y
guaridas y sólo salen de allí cuando tienen hambre, a buscar qué
comer. Así es el hombre. Sale al campo y a las ciudades a buscar
el pan para saciar su hambre, porque su cuerpo lo necesita, pero
no busca al Hijo del Hombre que le dará a comer el Pan de la
Sabiduría".
"Los hombres tienen hambre de lo que el mundo brinda, mas
vosotros tenéis hambre de lo que mi Padre os da: Sabiduría y
Amor; por lo tanto, debemos ir donde ellos a darles de vuestro
alimento; así ellos, más adelante, vendrán a buscar el alimento
que mi Padre os da".
Dice Judas: "Maestro, hay ciudades más cerca donde podemos ir a
predicar la Palabra".
El Maestro le contesta: "Judas, hijo mío, con un denario
podéis comprar cien panes; un pan abastece a uno de vosotros,
cien panes abastecen a cien de vosotros. Así, pues, debemos
buscar donde se puedan abastecer más almas que necesiten de mi
Palabra, porque ellas, cada una, pondrá un denario, y cien serán
cien denarios que alimentarán la necesidad de cien más, y así mi
Palabra será oída por cien que me escuchan y cien que no me
escuchan; cumpliéndose así la Escritura que dice: «Dos mujeres
están moliendo, una será tomada y otra será dejada»".
Le dice Judas; "Maestro, todo aquel que escuche su Palabra,
¿será redimido?".
Replica el Maestro: "Mi Palabra es Vida, el que la escuche y la
hace, será
UNO conmigo; el que la escuche y no la hace, será como aquel que
emprende un camino por el desierto y como al momento de salir no
tiene sed, no lleva agua para beber en el camino; donde le dé
sed, se sentirá morir y ni siquiera tendrá fuerzas para regresar
al punto de partida; por eso os digo, hijos míos, que deberéis
beber todos los días de la fuente de la juventud y de la
sabiduría para que nunca, aunque andéis por el desierto, volváis
a tener sed". LA PALABRA
Estando Jesús reunido con una multitud, entre la cual estaban
sus Discípulos, EL predicaba su Mensaje y decía que el Hijo del
Hombre era
semejante al aire que sólo dejaba de activar la vida en una
persona cuando sus funciones vitales cesaban en ese organismo,
que así era su Misión.
Se acercó Judas y le dijo: "Maestro, sabemos que muchos de estos
nos atacan y lo atacan a Usted; nos rechazan y rechazan su
Doctrina".
El Maestro le dijo: "Judas, comprende que así es, pero mi reino
no es de
aquí; en cambio estas gentes son de aquí".
"Te digo que no pienses así para que no seas como ellos que son
de aquí".
"La Palabra se oye por un instante y desaparece; cuando las
gentes la van a interpretar, no hay en ellos de esa palabra sino
un recuerdo de lo que escucharon".
"Es posible que algunos le den la razón a la Palabra, otros le
quiten la
razón, pero, ante mi Padre, ni los unos, ni los otros tienen la
razón,
porque el eco de la Palabra que han escuchado ya se ha ido y no
queda en ellos sino un recuerdo de lo que han oído".
"Por lo tanto, os digo, hijos míos, que estéis atentos, con ojo
avizor para que, cuando escuchéis la Palabra que viene de Mí,
tengáis las puertas de
vuestro entendimiento abiertas y no me rechacéis como estos
otros; no vaya y sea que cuando queráis escuchar la Palabra ya
me haya retirado a mi Padre y entonces vosotros, como estos,
sólo tendréis un recuerdo de lo que escuchasteis; sin embargo,
mi Palabra seguirá siendo como la fuente de aguas cristalinas en
la que «Quien bebiera, calmará su sed»". Guarda silencio el
Maestro.
Interpela Judas y le dice: "Maestro, si eso es así, cuando Usted
se retire, ¿quién tendrá la Palabra que viene de su Padre?".
Contesta el Maestro: "YO SOY LA PALABRA. El que encarne la
Palabra me tiene a Mí; pero no olvides, Judas Iscariote, que
vendrán muchos en mi nombre diciendo que tienen la Palabra.
Estos serán impostores porque la Palabra que viene de mi Padre,
sólo YO la digo; así pues, todo quien diga tener la Palabra y no
me tenga a Mí, es como el que se baña con el agua que muchos se
han bañado; no es pura, está llena de impurezas, por lo tanto,
no limpia, quizás ensucia más".
"Así, hermanos míos, vosotros deberéis cuidar la Palabra como me
cuidáis a Mí, porque en Mí como en la Palabra, está la Sabiduría
que viene de mi Padre".
Le dice Judas: "Maestro, la Ley de Moisés dice No jurar en vano,
ni en
nombre de Dios, ni de la tierra, ni de los cielos -, quiere
decir que quien
haga esto ¿ya se ha unido a Ti?".
Le contesta el Maestro: "Hijos míos, a un prisionero le amarran
grillos en
los pies y en las manos para que no pueda hacer movimientos
libres, ni
andar; así también le sucede a todo el que adentro tenga a
Satanás. Nunca podrá hacer la Voluntad de mi Padre, porque EL se
lo impide".
"Si no puede hacer la Voluntad de quien me envió, tampoco podrá
tener la Verdad que SOY YO y su Palabra sólo hablará de lo que
tiene en su corazón".
Dice Judas: "Comprendido Maestro, si eso es así nosotros lo
entendemos y lo hacemos, pero esta multitud ni lo entiende ni
está dispuesta a hacerlo,
entonces ¿para qué los tenemos aquí?".
Dice el Maestro: "Dios hizo los cielos y la tierra, El me ha
enviado a Mí.
Hizo las aguas para calmar la sed, hizo la tierra para que sobre
ella
anduviéramos y diera frutos para alimentarnos; hizo el aire para
respirar y
vivir; hizo el sol para que nos diera luz y calor; creó rebaños
de ovejas;
hizo los pájaros del campo, creó las fieras de los bosques, las
aves de
rapiña; todos ellos comen del fruto de la tierra, necesitan de
la luz y del
calor; toman el agua para calmar la sed; respiran el aire para
vivir".
"Así es el hombre, sin embargo, entre sí se persiguen los unos a
los otros".
"Yo vine al mundo para dar de comer al hambriento con el pan de
la
Sabiduría, para dar de beber al sediento de las aguas puras;
para mostrarle la luz y darle calor al desnudo y para que
respire el hálito porque SOY LA VIDA".
Dice Judas: "Maestro, Usted nos habla de todas estas cosas, pero
a la vez, cada día, nos repite que algún día se retirará de la
tierra. Pero si Usted es LA VERDAD, EL CAMINO Y LA VIDA, después
de irse, ¿qué VERDAD nos deja?; ¿qué CAMINO nos deja si no
existe?; qué VIDA nos deja si Usted se retira?".
Contesta el Maestro y dice: "Judas, mi corazón se conmueve al
escuchar tus palabras. Por tus preguntas comprendo que eres
chiquitito; pero te digo, después que Yo me vaya, sobre vosotros
llegará el Espíritu de Verdad que os corresponde a cada uno y EL
os enseñará y os hará vivir todo cuanto os enseñé, y así se
cumplirán las Escrituras que dicen «Que debemos permanecer
alertas porque el Espíritu de Dios en cualquier momento llega,
sólo necesitamos estar preparados »"
Estando Jesús en casa de Marta con sus Discípulos, llega María
Magdalena y le dice: "Mi prima va a dar a luz, le manda a
llamar".
El Maestro se levanta y sale; se le acerca Judas y le dice:
"Maestro, ¿será
de tanta necesidad la ida suya?, .... y la enseñanza que nos
está dando
¿cuándo nos la va a dar?".
Contesta el Maestro: "Judas, la Vida y la Muerte son una misma
cosa; sólo se diferencian en que, quien tiene Vida eterna, nunca
muere y quien no la tiene, se va y no regresa".
Dice Judas: "Maestro, y ¿qué tiene que ver esto con el parto de
Sara?".
El Maestro dice: "Judas, el parto es una cosa, pero la Vida que
nace es
otra".
"YO SOY LA VIDA y estoy donde está la Vida; YO SOY LA PALABRA y
vosotros deberéis estar donde esté la Palabra".
"La enseñanza que os doy aquí, en casa de Marta, es la misma que
os voy a dar en casa de Sara. Porque vosotros hoy estáis
conmigo, moriréis y volveréis a nacer y si continuáis conmigo,
os doy la misma enseñanza, porque YO SOY LA PALABRA, y recuerda
Judas: «Los cielos y la tierra pasarán, pero mi Palabra no
pasará»".
Llegando donde Sara daba a luz, se detuvo y les dijo a los
Discípulos:
"Vosotros deberéis aprender a respetar la Vida porque sois la
Vida como YO".
"El que es digno y muere, mi Padre le recibe en el cielo y
vosotros ¿de qué os preocupáis?".
"El que es indigno y muere, el Demonio le recibe en el infierno,
¿para qué
os preocupáis?".
"El que nace en la tierra debemos recibirlo, darle afecto y
cariño y
enseñarle la Palabra para que se haga Hijo de mi Padre, como
vosotros".
"Así comprenderéis todos que un Pastor vive pendiente de las
ovejas preñadas para que el ternerillo, al nacer, no lo devoren
las aves de rapiña".
Guardó silencio el Maestro y, viendo al recién nacido, respiró
profundo.
Judas le dijo: "¿Qué le pasa Maestro que respira profundo?".
El Maestro le miró y le dijo: "Judas, el aire que circunda la
tierra es la
Vida que YO represento; es tanta la abundancia de este que toda
criatura
respira de él y nunca se agota".
"Así mismo es la Sabiduría que viene de mi Padre; todo el mundo
la tiene en mayor o menor proporción y nunca se agota; lo
contrario, se acrecienta más en todo hombre que me escucha a
Mí".
Le dice Pedro: "Maestro, yo estoy sorprendido de todo lo que nos
enseña.
Pienso que no podremos practicarlo todo".
Le dice el Maestro: "Pedro, cerca de la ciudad pasa un río;
todas las personas de esa ciudad beben de esa fuente; se bañan
con esa agua, preparan sus alimentos con el agua de ese río. El
río nunca se agota, sin embargo, todas las personas disponen del
agua que necesitan para sobrevivir".
"Así vosotros beberéis de esa agua, os bañaréis con esa agua, es
decir,
tendréis el agua que necesitéis; daréis de beber a vuestros
invitados, mas
la fuente no se secará, ni el río mermará su cauce".
"Así pasa con mi Palabra; cada quien la recibe como una fuente
inagotable de Vida; por muchos que beban, nunca se agotará,
porque es mayor el cauce que el consumo".
Regresó el Maestro con sus Discípulos a casa de Marta. Llegando
allí los
invitó a sentarse y empezó a hablarles y les dijo: "Estamos
complacidos de
haber presenciado hoy un nacimiento. Es un acontecimiento que
nos hace ver la Gracia de mi Padre; sin embargo, este nacimiento
tiene que ver con este mundo de pecado".
Le dice Judas: "Maestro, sabemos que quien le envió es sin
mancha y lo que EL hace, lo hace sin mancha; ¿por qué nos dice
que el nacimiento que
acabamos de presenciar tiene que ver con la Gracia de su Padre y
se ha sucedido en este mundo de pecado y por el pecado?".
El Maestro le dice: "Judas, el pecado lo hizo por un proceso
original, pero
el pecado es Muerte; él no hubiera podido infundirle Vida a esa
criatura.
Por la Gracia de mi Padre tiene Vida, aunque haya sido hecho de
pecado".
Dice Judas: "Maestro, si eso es así, entonces nosotros que somos
UNO con Usted y estamos en el mundo, ¿cargamos las mismas culpas
y somos hechos de pecado?".
Dice el Maestro: "Cada uno de vosotros habéis sido hechos de
pecado y por el pecado, por lo tanto, es que ni los huesos, ni
las carnes, ni la sangre heredarán a mi Padre, sólo lo
incorruptible que es el Espíritu. Después de
purificados, seréis UNO, con EL que me envió".
"Así vosotros, también, seréis UNO conmigo y así como YO me he
vestido con una carne, con unos huesos y con una sangre
incorruptible para continuar con vosotros, así también vosotros
deberéis vestiros con unas carnes, unos huesos y una sangre
incorruptible para poder llegar donde YO he llegado".
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