Los Aztecas, sus
orígenes, su evolución y
la conquista española
Introducción:
Los
pueblos que habitaban
América antes de la
conquista europea tenían
diversas formas de
organización económica,
social y política.
Algunos habían
desarrollado sociedades
urbanas y otros sólo
practicaron una
agricultura simple o
eran cazadores y
recolectores. Los
aztecas y mayas, en la
región mesoamericana, y
los incas, en la andina,
desarrollaron sociedades
urbanas. En estas
sociedades, la
construcción de
complejas obras de riego
y la aplicación de
técnicas agrícolas
habían favorecido el
crecimiento constante de
la producción agrícola y
de la población. Se
habían desarrollado las
ciudades y la
organización social
estaba fuertemente
jerarquizado.
Entre los aztecas y los
incas, como entre los
mayas, los guerreros y
los sacerdotes
conformaban el grupo
privilegiado y ejercían
el gobierno. La mayoría
de la población,
compuesta por campesinos
y trabajadores urbanos,
debía entregar fuertes
tributos en productos y
trabajo. Estas
sociedades estaban
organizadas y gobernadas
por fuertes Estados
teocráticos, llamados
así porque toda la
autoridad residía en los
sacerdotes y porque el
jefe del Estado era
considerado como un
dios. Por esto, las
primeras ciudades se
organizaron alrededor
del centro ceremonial o
templo. Los templos
eran edificios que
tenían funciones
religiosas y también
económicas, dado que
almacenaban y
distribuían los
productos tributados por
los campesinos.
A la
llegada de los
españoles, las únicas
sociedades urbanas que
existían en América eran
la azteca y la inca; la
cultura maya había
desaparecido en el siglo
XI d.C.
La
mayoría de los
pobladores de América
vivían de una
agricultura simple, de
la caza y de la pesca de
animales y de la
recolección de frutos.
Muchos de estos pueblos
eran nómadas y
prácticamente no existía
la división del
trabajo. Estaban
distribuidos a lo largo
de todo el continente
americano, desde Alaska
hasta Tierra del Fuego.
La organización
jerárquica de la
sociedad. Las
sociedades azteca e inca
fueron sociedades
urbanas que tuvieron una
organización económica,
políticas social del
mismo tipo que las
sociedades .urbanas que
existieron en el Cercano
Oriente desde el 3000 a.
C. Los americanos
también desarrollaron
sistemas de escritura y
de numeración; la
religión fue la
manifestación espiritual
más importante y regía
la mayor parte de los
actos de la vida
cotidiana de la
población; y el arte
alcanzó una elaborada
complejidad.
Los Aztecas, sus
orígenes, su evolución y
la conquista española

Luego de recorre
diversos lugares
finalemente se asentaron
en el siglo XIV en el
valle de México. Allí
fundaron una ciudad
llamada Tecnochtitlán
ubicada en el lado
Texcoco. Como se
encontraron con otros
pueblos lucharon por la
obtención de las mejores
tierras de la región. A
partir de su
asentamiento fueron
dominado toda la región,
sometiendo a muchas
ciudades, las cuales
debían brindar tributos.
El
imperio azteca.
Los aztecas, luego de
haber recorrido diversos
lugares, se
establecieron
definitivamente, a
principios del siglo XIV
d C., en el valle de
México. Allí fundaron
su ciudad capital
llamada Tenochtitlán,
ubicada en la zona del
lago Texcoco. En ese
lugar se encontraron con
otros pueblos y con
ellos lucharon por la
obtención de las mejores
tierras y por el control
político de la región.
A los pocos años
dominaron a todos sus
vecinos y establecieron
un imperio que impuso su
predominio en toda la
zona. La expansión
azteca se basaba
principalmente en el
poderío de su ejército.
Muchas de las ciudades
conquistadas, a pesar de
tener que entregarles
tributo a los aztecas,
conservaban sus propias
autoridades. Las
rebeliones de los
pueblos sometidos fueron
frecuentes y muchos de
ellos al producirse la
llegada de los
españoles, se aliaron
con éstos para derrotar
a los aztecas. La ciudad
de Tenochtitlán. Estaba
construida sobre las
aguas del lago Texcoco.
La comunicación dentro
de la ciudad se
realizaba mediante
calzadas canales. Su
población era muy
numerosa. Se calcula en
300.000 personas
aproximadamente. En el
centro de la ciudad se
encontraban 78
edificios, entre los que
se hallaban el templo,
una cancha de pelota,
los palacios de los
señores y abundantes
jardines y huertas.
El
mercado de Tlatelolco
según imaginó en un
mural el pinto Diego
Rivera
Organización economice y
grupos sociales:
La
agricultura fue la base
de la economía azteca, y
el maíz, la calabaza y
el poroto, los cultivos
más importantes. El
comercio también era una
actividad muy
extendida.
Intercambiaban productos
con pueblos de
diferentes regiones.
Los comerciantes
llegaban hasta lugares
lejanos con artículos de
mucho valor y de poco
peso, como el cacao,
gemas, algodón o
preciosas plumas. En la
sociedad azteca se
distinguían claramente
dos grupos sociales.
Los pilli
o nobles formaban el
grupo privilegiado.
Eran los sacerdotes, los
guerreros y los
funcionarios de
gobierno. Poseían la
propiedad de la mayoría
de las tierras, no
pagaban ningún tipo de
tributo y controlaban el
Estado. A este grupo
pertenecía el emperador
o Tlatoani.
Los
macehuales o
trabajadores comunes
constituían la mayor
parte de la población y
formaban el grupo de los
no privilegiados. Eran
los campesinos, los
comerciantes y los
artesanos de las
ciudades. Debían
entregar tributos al
Estado en alimentos y
trabajo. La entrega de
una parte de lo que
producían aseguraba la
alimentación de los
sacerdotes, funcionarios
y el emperador. Tenían
la obligación de
trabajar en la
construcción de
edificios y templos
pertenecientes a la
nobleza. En esta
sociedad también había
esclavos que en su
mayoría eran prisioneros
de guerra.
La
agricultura azteca. La
geografía determinó las
técnicas agrícolas que
debían utilizar. El
regadío y las terrazas
estaban muy
extendidos. Pero la
técnica de las chinampas
era las más utilizada.
Éstas eran balsas de
tierra que flotaban en
los lagos y sobre las
cuales se cultivaba.
La
actividad de los
comerciantes no sólo
tenía valor económico
sino también importancia
estratégica, ya que
actuaban como espías del
estado. El colorido y
la variedad de producto
eran característicos de
los mercados
El Estado azteca
El
Estado azteca fue
teocrático porque el
emperador era
considerado de origen
divino, y los sacerdotes
tenían a su cargo
numerosas funciones de
gobierno.
Eran los responsables de
la preparación de las
ceremonias religiosas y
de los juegos rituales.
Aunque en muchos ritos
como en el juego de la
pelota sólo podían
participar los nobles,
los nacimientos, los
matrimonios y los
entierros eran
ceremonias obligatorias
para toda la población.
Los sacerdotes eran
también los encargados
de controlar el
cumplimiento de las
normas y de hacer
justicia.
Las
leyes del Estado azteca
eran muy severas y los
castigos variaban según
el delito y el
infractor.
Funcionarios que
dependían directamente
del emperador
controlaban y
centralizaban el
almacenamiento de los
productos recaudados en
concepto de tributos y,
en épocas de malas
cosechas o de guerras,
distribuían entre la
población una parte de
los bienes almacenados.
Los tributos que
entregaban la población
y los pueblos vencidos
en las guerras de
conquista,
proporcionaban al
emperador y a los
miembros del grupo
privilegiado los
alimentos y los
artículos necesarios
para la vida.
El Estado azteca tuvo
una importante fuerza
militar con la que logró
una gran expansión
territorial. La máxima
extensión de los
dominios se produjo en
tiempos de Moctezuma, el
emperador azteca hasta
la llegada de los
españoles.
Entre los aztecas los
sacerdotes eran los
dueños del conocimiento
conservado en códices.
Conocían la astronomía,
la medicina y la
escritura. La mayoría de
la población no tenía
acceso a los saberes.
Practicaban seguidamente
la guerra de conquista,
ya que de esta manera
conseguían nuevos
territorios y
poblaciones que
brindaban tributos. A la
capital del imperio
entraban anualmente dos
millones de mantas de
algodón, objetos de lujo
y alimentos. Una carga
con 20 mantas permitía
vivir a un hombre
durante más de un año.
Quetzacoátl, la
serpiente emplumada era
uno de los dioses
principales de los
aztecas. La religión
formaba parte de cada
momento de la vida de
este pueblo, las
conquistas la hacían en
nombre de estos dioses y
en su nombre también
realizaban sacrifios
humanos. Con ellos
alimentaban a los dioses
con la sangre humana.
La infracción a las
leyes estaban castigada
con penas muy duras. A
los traidores ,
homicidas y violadores
se los castigaba con la
pena de muerte.
PRESAGIOS
Y PROFECÍAS DE LA
DERROTA INDÍGENA
La
llegada de los europeos
a América fue anticipada
por presagios y
profecías de origen
azteca e inca. De los
aztecas han llegado
hasta nosotros
fragmentos escritos. En
el caso de los incas,
que no tenían escritura,
las noticias provienen
de la tradición oral
indígena y de los
testimonios que dejaron
los cronistas de la
época.
Los
presagios aztecas
anunciaban que el
retorno del dios
Quetzalcoátl se
produciría al final del
reinado de Moctezuma y
lo haría bajo la forma
de un hombre blanco.
Antes de su llegada
-afirmaban- ocurrirían
una serie de fenómenos
naturales y
catástrofes. Los
testimonios así lo
enunciaban:
"De aquí
a muy pocos años
nuestras ciudades serán
destruidas y asoladas,
nosotros y nuestros
hijos muertos..."
Y
prevenían al emperador:
"perderéis todas las
guerras que comiences y
otros hombres con las
armas se harán dueños de
estas tierras..."
Las
profecías comenzaron a
cumplirse a los tres
años de la ascensión de
Moctezuma al trono. En
1510 se sucedieron un
eclipse de Sol y la
aparición de un cometa.
Al poco tiempo Hernán
Cortés desembarcó en las
costas de México... y no
pasó mucho tiempo hasta
que los indígenas
tomaron conciencia de
que no era precisamente
el dios que aguardaban.
En el
imperio de los incas la
llegada de los españoles
también fue precedida
por presagios y
profecías. Se
anunciaban fenómenos
naturales: rayos,
cometas y cambios en el
color del Sol y la
Luna. El cronista
Garcilaso de la Vega
cuenta al respecto:
"Hubo
grandes terremotos y
temblores de tierra (a
poco de arribar los
españoles) que, aunque
en el Perú son
frecuentes, notaron que
los temblores eran
mayores que los
ordinarios, y que caían
muchos cerros altos."
Los incas
esperaban también el
retorno de un dios
salvador, Viracocha.
Por ello cuando tuvieron
noticias de la llegada
de Pizarro, muchos
creyeron que era la
esperada divinidad:
"Quién
puede ser sino
Viracocha... era de
barba negra y otros que
lo acompañaban de barbas
negras y bermejas".
Pero los
españoles pronto
disiparon la ilusión de
los incas, según lo
afirmaba un cronista de
origen indígena:
"Pensábamos que era
gente grata y enviados
de Viracocha, pero
paréceme que ha salido
al revés, hermanos, que
estos que entraron a
nuestras tierras no son
hijos de dios sino del
demonio."
LOS
PRIMEROS ASENTAMIENTOS
ESPAÑOLES
Los
primeros asentamientos
españoles se ubicaron en
las islas Antillas.
Desde la ciudad de Santo
Domingo en la isla que
Cristóbal Colón llamó La
Española -actual
territorio de Santo
Domingo y Haití-, se
organizaron la primera
recolección de oro
americano y la conquista
de las islas adyacentes
y del continente.
Entre
1492 y 1520, los
españoles no obtuvieron
de los territorios
conquistados las
riquezas esperadas
-especias y grandes
cantidades de oro sino
sólo perlas, algo de
azúcar y una escasa
cantidad de oro. Pero
el oro que los españoles
encontraron en las
Antillas era de aluvión:
pepitas arrastradas por
los cursos de los ríos
desde algún yacimiento
superficial y poco
abundante. Los
aborígenes fueron
obligados a recolectar
el metal precioso. Los
indígenas antillanos no
opusieron resistencia
armada a los
conquistadores, pero en
pocos años casi todos
ellos desaparecieron.
Un gran número de estos
indígenas murieron a
causa de las
enfermedades
transmitidas por los
europeos. Además, la
dominación a que se los
sometió, provocó en
muchos de ellos el deseo
de no tener hijos, con
lo que disminuyó
drásticamente el índice
de natalidad.
A partir
de 1510, La Española
perdió importancia y
Santiago de Cuba se
transformó en el centro
de las operaciones
coloniales españolas.
Desde allí, en febrero
de 1519, partió Hernán
Cortés, al mando de 11
naves y 600 hombres, con
destino a la tierra
firme del continente, a
la búsqueda de las
fabulosas riquezas en
oro mencionadas por los
indígenas.
LA CONQUISTA DE
MÉXICO:
Las armas de fuego y los
caballos que usaban los
hombres de Cortés
atemorizaron a las
primeras tribus con las
que los españoles
entraron en contacto.
Una de ellas, la de los
tlaxcaltecas -pueblo que
había sido sometido por
el imperio azteca y
debía entregarle fuertes
tributos-, se alió con
las tropas invasoras.
El avance de los
españoles se vio
favorecido por el
descontento existente
entre los dominados por
los aztecas.
El
emperador Moctezuma
envió embajadores ante
Cortés con obsequios de
oro y plata para que
desistiera de seguir
avanzando. Pero esto no
hizo más que aumentar la
codicia de los
españoles.
La
llegada de Cortés en
1519 a la capital
azteca, Tenochtitlán,
fue pacífica. Los
aborígenes los
recibieron creyendo que
podían ser enviados del
dios Quetzalcoátl, pero
Cortés tomó prisionero a
Moctezuma. Poco tiempo
después, la matanza de
numerosos miembros de la
nobleza azteca que
realizaron los españoles
en el Templo Mayor
provocó la sublevación
del pueblo, liderado por
Cuauhtémoc. Los
españoles fueron
sitiados y Cortés obligó
a Moctezuma a hablar con
su pueblo para detener
el ataque. Pero la
lluvia de flechas y
piedras que lanzaban los
guerreros aztecas
hirieron de muerte al
propio Moctezuma y
Cortés se dispuso a
huir. En la llamada
noche triste, los
españoles que huían
fueron apuñalados y sólo
un pocos -entre ellos,
Cortés- lograron escapar
con los tesoros
obtenidos.
Luego las
tropas españolas se
reorganizaron y, con el
apoyo de los
tlaxCaltecas, aplastaron
sangrientamente la
resistencia de los
aztecas en Tenochtitlán.
Una vez sometida toda la
región, el rey Carlos V
recompensó al
conquistador con tierras
y riquezas y nombró a
Cortés Gobernador y
Capitán General de Nueva
España, como se denominó
al territorio azteca. A
partir de entonces,
México se convirtió en
uno de los centros del
imperio español en
América.
Malinche
fue la hija de un
cacique mexicano
entregada a Cortés como
esclava. Ella hablaba
la lengua nahuati, de
los aztecas, y la maya.
Entre los españoles
había un sacerdote que
había vivido algunos
años con un pueblo de
lengua maya. Malinche
traducía de la lengua
azteca a la maya y luego
el sacerdote traducía
del maya al español. la
colaboración de Malínche
con los conquistadores
de su pueblo dio lugar a
una leyenda conocida
como La maldición de
Malinche, popularizada
en una canción mexicana
actual que dice:
Del mar los vieron
llegar mis hermanos
emplumados eran los
hombres
barbados de la profecía
esperada.
Se oyó la
voz del monarca de que
el dios habla llegado y
les abrimos la puerta
por temor a lo
ignorado.
Iban
montados en bestias como
demonios del mal, iban
con fuego en las manos y
cubiertos de metal
Sólo el
valor de unos cuantos
les opuso resistencia y
mirar correr la sangre
se llenaron de
vergüenza.
Porque
los dioses ni comen ni
gozan con lo robado y
cuando nos dimos cuenta
ya todo estaba acabado.
En ese
error entregamos la
grandeza del pasado y en
ese error nos quedamos
300 años esclavos.
Se nos
quedó el maleficio de
brindar al extranjero
nuestra fe, nuestra
cultura, nuestro pan, y
nuestro dinero.
EL
IMPACTO DE LA CONQUISTA
La
invasión europea produjo
un tremendo impacto
entre los pueblos que
habitaban América. Para
estas sociedades que
habían vivido aisladas
del resto del mundo, los
europeos representaban
algo totalmente
desconocido. Toda su
vida cambió a partir de
la conquista. Su
organización económica,
social y política, sus
creencias religiosas, su
visión del mundo y las
costumbres de su vida
cotidiana, se
derrumbaron.
La
desestructuración de la
economía
La
conquista española
alteró el funcionamiento
y la organización de las
economías indígenas.
En el Perú, por ejemplo,
el triunfo español
alteró el sistema basado
en la reciprocidad y la
redistribución. Los
conquistadores ocuparon
el lugar del Inca en la
jerarquía social. Las
comunidades continuaron
obligadas a entregar
tributos y los curacas
fueron mantenidos como
los funcionarios
encargados de controlar
el cumplimiento de la
obligación y el
almacenamiento de los
productos. Pero los
españoles quebraron el
principio de la
redistribución: el
excedente que los
curacas entregaban a los
conquistadores no volvía
a las comunidades.
Además, con la
introducción de la
moneda y el mercado, los
españoles destruyeron el
principio de la
reciprocidad: los
indígenas dejaron de
intercambiar productos
entre comunidades de
acuerdo con lo que cada
una producía y se vieron
obligados a comprar y
vender.
La
destrucción de las
religiones indígenas
:
Cuando los españoles
llegaron a México, se
encontraron con una
civilización que tenía
una religión muy
diferente de la
cristiana. Lo que más
impactó a los
conquistadores fue la
poderosa religión
estatal que rendía culto
a las principales
divinidades indígenas a
través de sacrificios
humanos que eran
acompañados de diversos
ritos. De acuerdo con
su mentalidad de hombres
europeos de¡ siglo XVI,
la entendieron como una
religión demoníaca -que
rendía culto al demonio
y a las fuerzas del mal-
y se propusieron su
completa destrucción.
Los
conquistadores y los
misioneros -sacerdotes y
religiosos que llegaban
a América con la misión
de evangelizar, es
decir, de enseñar a los
indígenas los principios
de la que consideraban
la verdadera fe: la
religión cristiana- se
propusieron extirpar la
idolatría (porque los
europeos llamaron ídolos
ii los dioses de los
aborígenes). La muerte
de los emperadores
azteca e inca contribuyó
a que esas sociedades
perdieran confianza en
sus dioses: con la
muerte de Moctezuma o de
Atahualpa, no sólo
desaparecían los jefes
del Estado sino también
los hijos del Sol, su
protector. Otra forma
en que los españoles se
propusieron reemplazar
las creencias
tradicionales indígenas,
fue la edificación de
iglesias en los lugares
en los que antes habían
existido templos o
centros de culto.
Durante los primeros
tiempos y terminada la
etapa de la resistencia
armada, los misioneros
fueron optimistas porque
los indígenas parecían
aceptar a la nueva
religión y recibían en
masa los sacramentos del
bautismo y del
matrimonio. Sin
embargo, al poco tiempo
comenzaron a advertir
que la aceptación del
cristianismo era sólo
superficial ya que, a
escondidas de los
españoles, continuaban
realizando los ritos de
su culto tradicional.
Las
causas de la derrota
Un proceso tan complejo
como la conquista de un
continente no puede
explicarse por un solo
factor. Si tenemos en
cuenta que un pequeño
número de europeos
lograron dominar en muy
poco tiempo a
comunidades muy
numerosas y que habían
alcanzado un elevado
nivel de organización
social, ¿Como explicar
que los 200 hombres de
la expedición de Cortés
conquistaran tina región
habitada por más de 10
millones de personas?
Sin duda influyeron
factores técnicos como
la superioridad de las
armas de fuego, y el
terror que producían las
explosiones de pólvora y
los caballos. Otros
factores serían de tipo
religioso, como las
leyendas que hablaban de
la llegada de enviados
de los dioses.
Pero tal
vez haya que prestarle
particular atención a un
elemento de tipo
político: la
organización imperial y
militarista de los
aztecas e incas. Si
bien esto puede aparecer
como un símbolo de
fortaleza, también lo es
de debilidad.
Muchos de
los pueblos dominados
por los aztecas y los
incas colaboraron con
los europeos convencidos
de que ése era el medio
para liberarse de
quienes les exigían
pesados tributos.
Además, la organización
imperial muy
centralizada de los
incas, por ejemplo,
facilitó el triunfo de
los españoles. Éstos
atacaron directamente la
cabeza del imperio -el
Inca y el Cuzco- y
frente a la derrota de
ésta, el poderío inca
sucumbió. Los españoles
aprovecharon la
situación y mantuvieron
parte de la estructura
de dominio impuesta por
los incas, pero se
ubicaron ellos a la
cabeza de esa
estructura.
El
derrumbe demográfico
Antes de
la llegada de los
europeos, la población
americana no estaba
distribuida de manera
uniforme por el
continente. Las zonas
más densamente pobladas
eran las de las
civilizaciones urbanas
de MesoAmérica y la
región andina. En esas
dos zonas, la población
aumentaba a medida que
mejoraban las técnicas
de cultivo y crecí-,in
el intercambio y los
centros urbanos. La
conquista interrumpió
bruscamente esta
tendencia y diezmó la
población indígena.
El
derrumbe demográfico se
produjo por un conjunto
de factores que actuaron
de manera simultánea:
las muertes provocadas
por la violencia de los
conquistadores; la
desorganización de la
vida económica, que hizo
disminuir la producción
de alimentos, provocando
hombrunas; la
explotación del trabajo
indígena en las minas;
la desorganización de la
vida familiar
tradicional; los efectos
devastadores de las
epidemias de
enfermedades infecciosas
como la viruela, frente
a las que los indígenas
no tenían desarrolladas
defensas orgánicas.
También influyeron
facto)res de tipo
psicológico, como la
pérdida del deseo de
vivir en un mundo que se
derrumbaba, donde todo
lo conocido iba
desapareciendo.
A lo
largo de los siglos XVII
y XVIII, los indígenas
que sobrevivieron la
conquista se
transformaron -en su
mayoría- en campesinos.
Algunas comunidades o
individuos llegaron a
competir con los
europeos por los
beneficios producidos
por la economía colonial
americana.
DIFERENTES VISIONES DE
LA CONQUISTA:
La visión
de los conquistadores
La
conquista del Nuevo
Mundo fue impulsada por
instituciones como los
Estados monárquicos, la
Iglesia Católica y las
grandes compañías
comerciales. Pero la
importancia de estas
instituciones no debe
hacernos olvidar que los
protagonistas de este
proceso histórico fueron
los conquistadores,
hombres reales, de carne
y hueso. ¿Quiénes fueron
estas personas? ¿Qué
motivos los impulsaron a
cruzar el océano, pese a
los riesgos que la
empresa suponía? ¿Cuál
fue la visión que estos
hombres tuvieron al
tomar Contacto con una
realidad geográfica y
humana tan diferente de
la propia?
Los
conquistadores eran
hombres con poca o
ninguna fortuna en
tierras o en dinero,
aunque algunos de ellos
eran de origen noble.
Llegaron a América
esperando lograr en el
Nuevo Mundo los
objetivos que en Europa
les resultaban
inaccesibles. Estos
objetivos eran la
riqueza, el prestigio
social y su contribución
a la misión cristiana de
evangelizar a los
indígenas americanos.
Sobre
todo en los primeros
años de la conquista,
los conquistadores
imaginaban que iban a
alcanzar sus utopías sin
conflicto. Esperaban
que las riquezas fueran
la base de una posición
de reconocimiento social
en tierras americanas; y
que, al regresar a
España, la fortuna y el
prestigio social recién
adquiridos estuvieran
legitimados por su
servicio prestado a la
expansión del
cristianismo. Sin
embargo, en la práctica,
la mayoría de los
conquistadores no
realizó sus utopías.
Los
conquistadores se fueron
diferenciando entre sí.
Rápidamente, entre ellos
se establecieron
diferencias de jerarquía
y autoridad: los que
actuaban en México y en
Perú obtenían mayores
recursos económicos que
los que actuaban en las
islas del Caribe. Pero,
en el continente, sólo
un reducido grupo de
hombres relacionados
directamente con los
jefes de las
expediciones
(sucesivamente, Colón,
Velázquez, Cortés,
Pizarro, Valdivia, por
ejemplo) obtuvieron el
título de encomenderos.
A los encomenderos se
les confiaban porciones
de población indígena y
se les otorgaba el
derecho de obtener de
ella tributos, emplearla
como mano de obra en sus
empresas particulares
(minería, plantaciones,
talleres textiles, entre
otras), y recibir el
pago de sus jornales si
trabajaban fuera de la
encomienda. Estos
beneficios se otorgaban
teóricamente a cambio de
la obligación de
evangelizar a los
indígenas encomendados.
Como resultado de esta
diferenciación, muchos
conquistadores vieron
cerrado su acceso a los
niveles superiores de
riqueza y prestigio
social. Fueron
frecuentes las intrigas
políticas y los
enfrentamientos armados
entre grupos que se
oponían a los
conquistadores más
poderosos.
La visión
de los vencidos
La conquista violenta
significó para los
indígenas un gran
sufrimiento espiritual.
Su mundo y sus
tradiciones se
desmoronaron. Algunos
historiadores
denominaron a este
impacto en la mentalidad
de los pueblos
americanos como el
traumatismo de la
conquista.
Para los
vencidos, la derrota
tuvo un carácter
religioso y cósmico: se
sintieron abandonados
por sus dioses. La
caída de Tenochtitlán
por ejemplo, no fue solo
una derrota militar
significaba también la
caída del reino del
Sol. Los dioses habían
muerto o eran débiles
ante el avance de la
nueva fe cristiana que
imponen los
conquistadores.
Las
nuevas condiciones de
existencia impuestas por
los europeos provocaron
la desvalorarización de
los americanos. El
alcoholismo se difundió
como una epidemia. El
desgano vital, producido
por la falta de
incentivos pira vivir en
un mundo hostil, lleva
muchos a un estado de
autoabandonarse incluso
a la disminución de la
natalidad.
Para
Nathan Wachtel
-historiador francés
contemporáneo-,
"saqueos, masacres,
incendios, es la
experiencia del fin de
un mando. Pero se trata
de un fin sangriento, de
un mundo asesinado".
Que sabes de la
aculturación ?
Cuando
dos culturas se ponen en
contacto se establece
entre ellas una serie de
relaciones que modifican
a ambas. En el proceso
de la conquista europea
en América se
relacionaron dos
culturas que, hasta ese
momento, se habían
desarrollado por
separado, sin que una
tuviera noción de la
existencia de la otra.
Frecuentemente las
culturas que entran en
contacto no se enfrentan
en condiciones de
igualdad. En ocasiones,
por circunstancias
diversas, una cultura
tiene la fuerza
suficiente como para
imponerse sobre la
otra. La conquista de
América fue una historia
de vencedores y
vencidos. Unos lograron
imponer su dominio sobre
los otros. En la
relación entre sus
culturas ocurrió algo
similar. La cultura
europea derrotó a la
indígena.
El
concepto de cultura se
refiere a la forma en
que los miembros de un
grupo de personas
piensan, creen y viven,
la manera en que
resuelven sus problemas,
sus manifestaciones
artísticas y su vida
espiritual, las normas y
acuerdos que
establecen. Por esto,
cuando se produce un
choque entre culturas,
se enfrentan todos los
aspectos de la vida
social de los pueblos en
lucha.
En las
ciencias sociales como
la antropología y la
historia, por ejemplo
se utiliza el término
aculturación para
explicar procesos como
el de la conquista de
América, en el cual una
cultura se modificó por
el contacto violento con
otra, y en ese proceso
de modificación perdió
los rasgos más
importantes que le eran
propios. En un proceso
de aculturación, el
pueblo vencido pierde su
identidad cultura¡
tradicional e incorpora
a su visión del mundo
muchos elementos de la
cultura de los
vencedores. El
resultado final de este
proceso es la imposición
de los rasgos
principales de la
cultura vencedora a la
cultura vencida.