Hoy por hoy,
sin embargo, nos venimos a
enterar, de los Tratados de
los cuales ha hecho omisión
la Iglesia Catolica y el
Estado Vaticano en estampar
su firma. Y en buen criollo
“hacerse de la vista gorda”
con las violaciones a los
Derechos Humanos no sólo en
el Perú sino esta vez a
nivel mundial. (basamento en
la Encíclica Cipriani.: Los
derechos humanos son una
cojudez”).
Demos pues un
repaso de dichos Tratados.
El Estado Vaticano, o sea,
el Estado propio de la
Iglesia Católica, no ha
firmado y se ha hecho de la
vista gorda a la hora de
firmar los siguientes
Tratados
Supresión de
la discriminación basada en
la sexualidad, Supresión de
la discriminación basada en
la enseñanza, Supresión de
la discriminación basada en
el empleo, Supresión de la
discriminación basada en la
profesión, Protección de los
pueblos indígenas,
Protección de los derechos
de los trabajadores,
Protección de los derechos
de las mujeres, Contra los
genocidios, Contra los
crímenes de guerra, Contra
los crímenes contra la
humanidad, Contra el
apartheid, Por la supresión
de la esclavitud, Por la
supresión de los trabajos
forzados, Por la supresión
de la tortura, Por la
supresión de la pena de
muerte
Y claro, en
realidad, no es extraño que
la Iglesia no firme estos
Tratados en pro de los
Derechos Humanos, sino mas
bien, consecuente con la
actitud histórica de la
Iglesia Católica que ha sido
la de siempre: una entidad
propiciadora y ejecutora de
crímenes de lesa humanidad,
de torturas sin fin,
asesinatos y como no, de
“vista gorda”. La imagen de
Pío XII, es la primera que
viene a nuestra mente si por
tratarse de “vista gorda
eclesiástica” se trata, dado
que fue el Papa Pío XII,
quien se hizo el loco con el
genocidio hitleriano. Por
ello, nos preguntábamos: Y
¿cómo podría firmar la
Iglesia Católica, por
ejemplo, un “Tratado contra
la tortura”?, si ellos son
casi, casi los inventores de
la tortura. ¡Y allí esta la
Inquisición para gritárnoslo
en el rostro! Mas aun, la
diversidad, variedad y
modalidades de tortura que
han existido son invención
¡qué duda cabe! de la
Iglesia Católica con el
Pontífice Inocencio III, y
ejecutado por la Orden
Dominica y ellos han
desarrollaron y operaron
mediante ese gran Leviatán
llamado Tribunal del Santo
Oficio y no solo de la
invención sino de su
perfeccionamiento para que
el inculpado se declare
culpable así sea inocente.
¿Cómo firmarían un Tratado
contra la Tortura? ¡Válgame!
¿Cómo podría
la Iglesia Católica firmar
un “Tratado contra la
Supresión de la
Esclavitud”?; ¿Cómo?, si
históricamente han
justificado la esclavitud a
nivel internacional y
nacional. Aun existen en el
Perú las casas haciendas,
que eran terrenos
eclesiásticos en Ica, en El
Carmen, donde los
eclesiásticos poseían y eran
propietarios de esclavos y
comerciaban con esclavos
traídos de África como
objetos? En realidad es de
lo mas consecuente con su
tradición. Evidentemente a
sus representantes seguro
que les pesa el bolígrafo
para firmar semejante
Tratado. ¡Ni hablar! Es mas,
ideológicamente el Padre de
la Iglesia San Agustín
justifica en sus escritos la
esclavitud. Debemos revisar
para ello su texto “De
Civitate Dei” (Capitulos 14
a 17 de dicho texto) y
descubriremos que el
fundador de la patrística
católica era un ferviente
exaltador de la esclavitud.
¡Sorpresa para muchos!
Y ¿Cómo
podría firmar la Iglesia
Católica un Tratado por la
protección por los derechos
de las mujeres? De ninguna
manera, pues hacerlo, sería
ir en contra de su accionar
tanto teórico como práctico.
Debemos recordar el
emblemático caso de Hipatia
de Alejandría asesinada por
las huestes de “San” Cirilo,
quien ordenó asesinarla de
una forma cruel y despiadada
porque sus conocimientos y
su sola existencia era una
afrenta a las “enseñanzas
aristotélicas” que defendía
la Iglesia por ese entonces,
tales como que “la mujer es
un ser incompleto e inferior
al hombre y debe estar
sometido a su obediencia”
estas estupideces las
encontramos en la “Política”
de Aristóteles y eran
seguidas y han sido seguidas
por la Iglesia Católica a lo
largo de la historia.
La mujer era
para otro “santo” católico,
el poeta francés del
medioevo, Bernardo de Cluny,
en su “De contemptu mundi”
declara a las mujeres “malas
esencialmente, por ser
motivo de pecado”. Entonces,
sin entrar al tema de
“Derechos reproductivos”,
los cuales la Iglesia se
niega y se niega a firmar, y
lo que sería motivo de otro
artículo, podemos ver que la
Iglesia ha sido
históricamente violadora de
derechos de la mujer. ¿Cómo
podría la Iglesia firmar un
“Tratado por los Derechos de
la Mujer”? Aquí no sólo les
pesa el bolígrafo, ¡les pesa
la historia y la sotana.!
Tomando en
cuenta, sus
“consideraciones” por las
mujeres: ¿Cómo firmaría la
Iglesia un “Tratado” de
“Protección de los Derechos
de la Mujer”? ¡De ninguna
manera!. Ha poco, me tocó
presenciar, en un matrimonio
religioso católico del
distrito de San Juan de
Miraflores de una amiga, al
cual no podía dejar de
asistir por el compromiso
amical hacia dicha persona,
y fui testigo de primera
mano, de un acto humillante
para cualquier mujer. El
sacerdote oficiante de la
ceremonia nupcial, le
preguntaba a los
contrayentes: ¿Quién va a
mandar en la casa”? los dos,
muy bien imbuidos en el
conocimiento de los derechos
civiles respondían, a coro:
“los dos”. “No”, respondió
el sacerdote celebrante,
“Tú” le decía a la
contrayente “eres el
corazón” y “El, por ser el
esposo, es la cabeza”, “Tú
le debes obediencia a él”.
Es decir, hoy por hoy, estos
miembros de la Iglesia
promocionan la desigualdad
entre hombre y mujer,
¿Porqué firmaría la Iglesia
un Tratado de Protección
hacia un ser -las mujeres- a
quien desprecian a todas
luces?
¿Cómo podría
la Iglesia Católica, firmar
un Tratado sobre la
“Protección de los Pueblos
Indígenas” si ellos
institucionalmente se
encargaron de fundar la
alevosa aberración de la
llamada “Extirpación de
Idolatrías”? Una institución
siniestra que tuvo como
objetivo deshacer,
desarticular desaparecer
toda la cultura amerindia
porque ésta era considerada
“hereje”. Los quipus, la
historia contable de los
pueblos indígenas quemada y
destruida en su mayoría,
(solo lo que queda hoy son
vestigios), la desaparición
de los ayllus, el exterminio
de la cultura amerindia y
todo su legado destruido por
los dominicos, franciscanos,
agustinos, mercedarios y
algunos jesuitas. ¿Cómo va a
firmar la Iglesia Católica
un Tratado de esa naturaleza
de “Protección de los
pueblos Indígenas?
¡Imposible! ¡Sería como
escupir al cielo!
¿Como podria
la Iglesia Católica firmar
un Tratado en contra del
genocidio”. Si ellos fueron
mas de en siete ocasiones
genocidas de los pueblos de
oriente a los cuales
lanzaron las sangrientas
“Cruzadas” enviando
ejércitos y cuyo último fin
fue llenarse con las
riquezas del mundo de
oriente vía sus mercenarios
los “templarios” y
“hospitalarios”? Y
posteriormente aliándose con
los Estados antiguos y
modernos en carnicerías
invasoras de un reinado o
país a otro? ¿Cómo podría
firmar un Tratado sobre el
genocidio si los pontífices
han sido y son grandes
amigos personales de famosos
genocidas tales como Hitler,
Pinochet y Bush?
Y ¿Cómo
podría también firmar la
Iglesia Católica un Tratado
por la supresión de la
discriminación basada en la
sexualidad? Si para ellos,
todo lo relacionado a la
sexualidad es malo y
pecaminoso, salvo que no se
dé dentro “del santo
matrimonio”?
Y ¿Cómo
habría la Iglesia Católica
de firmar un Tratado para la
“Protección de los derechos
de los trabajadores” si
estos, los trabajadores, han
sido siempre motivo de
sospecha de “marxismo” por
parte de la Iglesia y, por
lo mismo, uno de las
principales enemigos de la
Iglesia, y quienes siempre
han cuestionado el poder de
la Iglesia?